La obesidad: de lo estético a lo ético

Este es un mundo de tristes contrastes. Mientras más de ochocientos millones de personas viven, se levantan y se duermen con hambre, un porcentaje cada vez más alto de  de la población mundial se muere por comer demasiado. Hablaremos de los que comen demasiado. La obesidad es una de las patologías más alarmantes del Siglo XXI y su frecuencia está creciendo a velocidades gigantescas. La dimensión del problema rebasa los pocos e inadecuados esfuerzos gubernamentales nacionales y mundiales que se hacen para frenarla.  Además, por ser una patología que  involucra genes y factores ambientales  su enfoque se complica aún más.

Lo cierto es que nuestro entorno actual es  propicio para que los genes relacionados con la obesidad se manifiesten.  El alto grado de sedentarismo, los pésimos hábitos alimenticios derivados de los afanes de la vida “moderna”, el abandono del campo para vivir en ciudades, la degradación ambiental y la pérdida correlativa  de biodiversidad  y fuentes más sanas de alimentos, son ejemplo de factores externos que contribuyen a la obesidad.  De manera similar, se ha deteriorado la vida social alrededor de la procura y el consumo de alimentos. Por milenios familias, clanes y comunidades se unieron en torno a la comida. La palabra hogar tiene su raíz en el latín focus, que significa fuego, y evoca ese centro gravitacional en torno al cual nuestros antepasados se unían para nutrir sus cuerpos y almas. Hoy la cocina como una actividad colectiva es la excepción. Comer se convirtió en una actividad solitaria, rápida, muchas veces de pie y de alimentos procesados con mucho contenido calórico y poco valor nutritivo.  Una deriva a la acumulación excesiva de tejido graso: la obesidad.

Hay que decirlo sin rodeos: la obesidad es una enfermedad y el obeso está enfermo. Es también una enfermedad que se asocia con gran morbimortalidad por todas las causas. Las opciones de manejo racional, adecuado y ético son difíciles de seguir por lo que es objeto de todo tipo de tratamientos, muchos de ellos especulativos.

No es posible aún manipular la parte genética pues porque de estar comprometidos gran cantidad de genes no disponemos de mecanismos para modularlos. A pesar de los esfuerzos, no hay en el momento medicamentos seguros a largo plazo para el manejo del hambre, la saciedad o ambos procesos. La parte ambiental es decir la alimentación adecuada y el ejercicio se convierten entonces en el objetivo terapéutico.

 

¿CÓMO SE DEFINE LA OBESIDAD?

La obesidad se define como todo peso por encima del considerado adecuado para la talla, la edad, el sexo.

Como fórmula para definir obesidad se utiliza dividir el peso en kilogramos entre la estatura en metros elevada al cuadrado.  A esto se llama Índice de Masa Corporal o IMC

Peso (Kg)/Talla(m)2. Un ejemplo:  Paciente de 80 Kg y 1.60 m de estatura,

80/(1.60) 2 = 31.25

Se distingue así:

·      NORMAL: IMC menor de 25

·      SOBREPESO: IMC  mayor de 25 pero menor de 30

·      OBESIDAD: IMC mayor de 30

·      OBESIDAD EXTREMA O MÓRBIDA: IMC mayor de 35 con enfermedades asociadas o IMC mayor de 40 sin otras comorbilidades.

 

Del tipo de obesidad distinguimos dos categorías:

a.     Ginecoide o periférica o en pera, que se caracteriza por la aparición de la gordura principalmente localizada en muslos, nalgas y conserva el aspecto femenino corporal. Aunque muy molesta estéticamente tiene menos implicaciones para la salud, no obstante también condiciona enfermedades importantes.

b.     Androide o central o en manzana, donde el acúmulo de grasa es principalmente en abdomen y hay compromiso de grasa visceral, acumulándose en hígado, región  intraabdominal, peri-renal, etc. y de graves consecuencias para la salud. Puede aparecer tanto en hombres como en mujeres.

TT Obesidad - Pera y manzana

PROBLEMAS MÉDICOS DE LA OBESIDAD

La obesidad se asocia a morbimortalidad acelerada pues lleva a graves desordenes para la salud y nombraremos solo algunas de ellas pues es tema de extensas publicaciones y escapa al objetivo de este artículo. Es una real dolencia crónica asociada a múltiples patologías. Se puede presentar diabetes, hipertensión arterial, dislipidemia, problemas cardiovasculares y cerebrales, apnea del sueño, cánceres asociados como próstata, hígado, mama, páncreas y ovarios entre otros. Hoy en día se considera que la obesidad conlleva a enfermedades inflamatorias, es en realidad una enfermedad inflamatoria,  lo que hace cierta la aseveración de que “tras de gordo hinchado”. Las patologías psiquiátricas como angustia, depresión, trastornos psicoafectivos de todo tipo se entrelazan a la obesidad. Problemas articulares de cadera, rodillas, tobillos, con gran incapacidad funcional que limita los movimientos o los hace dolorosos. Problemas respiratorios, reflujo gastroesofágico y en fin, muerte prematura por todas las causas y no solo por riesgo cardiovascular como se ha querido sesgar.

Se ha querido asociar la obesidad con el hipotiroidismo pero si bien en el hipotiroidismo hay aumento de peso leve a moderado no es como los pacientes obesos  piensan. Siempre quieren atribuir su gordura a la tiroides y se frustran cuando comprueban que tienen función tiroidea normal. En mi experiencia muchos pacientes con hipotiroidismo tienen peso normal o leve aumento, en cambio muchos obesos tienen función tiroidea normal. Es buena disculpa atribuir la gordura a todo lo posible y culpar a la tiroides es  costumbre muy arraigada y no a los malos hábitos alimenticios y a la falta de ejercicio.

Por supuesto en la obesidad hay alteración de la imagen corporal y no hay duda de que el problema estético que provoca esta distorsión es importante. El gran problema es que lo estético se puso por encima de lo médico y de ahí que surja el problema del paciente que padece de obesidad dispuesto a hacer todo lo que le digan con tal de bajar de peso. Generalmente el paciente no consulta por su condición médica, lo hace porque  “la gordura lo hace ver feo”.

 

DE LO ÉTICO A LO ESTÉTICO:

PROBLEMAS DE ENFOQUE DE LA OBESIDAD

No es temerario decir que lo que mueve hoy en día la obesidad es lo estético y de ahí que haya tanta explotación pues convirtieron la obesidad en un negocio. Que triste. Y un negocio inescrupuloso que mueve billones de dinero. Y esto es lo que  hace susceptible a la gente incauta a creer en terapias milagrosas, inadecuadas, muchas peligrosas y ser objeto de explotación económica por toda clase de oportunistas.

Es impresionante la gran cantidad de información engañosa, con publicidad mentirosa en toda clase de medios escritos como periódicos, revistas, folletos, pasacalles, volantes. Ni que decir de los famosos programas de televentas donde con “testimonios” de mujeres atléticas invitan a… tratamientos para perder 10 kilogramos en una semana sin ningún esfuerzo o la devolución de su dinero.  La red, donde si usted pone las palabras tratamientos obesidad aparecen 2.760.000 resultados en 0.29 segundos y si usted explora aleatoriamente algunos de ellos se encontrará que contienen basura gorda sobre la gordura. Hemos llegado al colmo de que  surgen tratamientos tan absurdos como ponerse mallas en la lengua atentando contra la salud. Autoagresión pura. ¡Y la gente lo hace!

Hay tantos mercachifles, charlatanes, mercaderes de la gordura, que como médicos estamos obligados a hacer algo. Ese algo debe ser la educación del paciente, su familia y la comunidad. Campañas verdaderas, donde el estado se comprometa (no solo emitiendo leyes), a combatir la obesidad a través de los ministerios de salud, de educación, cultura y justicia y  también que castiguen a los mercaderes que tanto daño hacen. La legislación actual es muy laxa y muchos tratamientos se escudan en los llamados “suplementos alimentarios” que tienen poco o ningún control de los entes estatales responsables.

En Colombia se promulgó la llamada ley de obesidad el 14 de Octubre de 2009, o Ley 1355 de 2009 por medio de la cual se define la obesidad como una prioridad de salud pública. Casi cinco años después de promulgada es poco lo que se ha implementado y la obesidad sigue  aumentando y causando cada día mas desastres.

 

DE LO ESTÉTICO A LO ÉTICO:

UNA ESTRATEGIA PROPUESTA PARA MANEJO DE LA OBESIDAD

Diversos países están adoptando la estrategia de la educación a la comunidad con acciones concretas que acompañan estas campañas como principal arma para esta difícil lucha y los resultados son alentadores. De ahí que la propuesta que hago para enfrentar este problema se basa en el manejo ético de la obesidad y la permanente educación comprometida. Pero ninguna estrategia es válida si no es simultánea con la adopción de medidas preventivas. No pretendo con esto ser original ni pionero pero creo contribuir a la divulgación de que la obesidad es una enfermedad, el obeso está enfermo, el problema va mas allá del enfoque estético y si algo queremos hacer no debemos perder esta perspectiva.

 

1. MANEJO INDIVIDUAL DE LA OBESIDAD: UNA CONDICIÓN NECESARIA

Por mas guías que existan y la llamada medicina basada en la evidencia, no haremos nada si al paciente obeso no le damos un trato personal, cariñoso, de confianza, como se ejercía la medicina de antaño. Y se debe involucrar a su familia, sus costumbres, sus angustias y ansiedades y su entorno familiar, laborar y social. A esto es lo que llamo medicina basada en el paciente, su familia y su entorno. El obeso debe ser evaluado e interrogado exhaustivamente sobre edad de aparición de su  ganancia de peso, sus costumbres y preferencias alimentarias incluyendo si  come compulsivamente, si tiene preferencias de comedor nocturno o de fin de semana o “pica a toda hora”. Costumbres en el trabajo, en el estudio y si participa de actividades sociales frecuentes alrededor de la comida. Sus hábitos alimentarios regionales. No se come igual en el litoral que en la región andina, come muy diferente un boyacense a un vallecaucano y éste a un santandereano, come diferente un citadino a un campesino.

La actividad física es poco interrogada. Nunca se había llegado a los grados de sedentarismo actual.  Son alarmantes tanto en mujeres como hombres, tanto en niños, en jóvenes como en adultos. Siempre hay una disculpa para no hacer ejercicio.

La historia familiar es de gran trascendencia. Patologías familiares como obesidad, enfermedades de tiroides, diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, cáncer y de que tipo. Hábitos familiares de alimentación y ejercicio. Recordemos que las costumbres también se heredan.

Un examen médico completo e integral (no de tipo EPS) es necesario para establecer índice de masa corporal, presión arterial, tipo de obesidad, hallazgos como edemas, estrías, deformidades articulares, bocio, anormalidades vasculares y en fin lo que sugiera patologías asociadas.

Si hay necesidad de efectuar valoración de laboratorio y otros exámenes complementarios, se efectúan y ahí sí,  con todo esto se establece un diagnóstico.

Este es el momento de establecer un plan de manejo conjunto: el médico tratante, el paciente y su familia. Con claridad, sin mentiras ni falsas expectativas, que sea a mediano y largo plazo. Cuando todos entiendan que mas que una “dieta milagrosa” o medicamentos no probados, se trata de cambios de hábito de vida que implican alimentación adecuada y actividad física. Solo a partir de  aquí se puede tener logros. Esto requiere tiempo y dedicación. El paciente debe entender que no es fácil al comienzo, que es renunciar a algunos placeres gustativos, que hay sacrificio. Pero que este enfoque da resultados alentadores y el beneficio es tanto, que vale la pena el esfuerzo. Está demostrado que con una pérdida de peso del 5% empiezan a notarse grandes beneficios y con 10% se revierten muchos de los problemas metabólicos y se gana en confianza, salud e imagen corporal.

A medida de ir obteniendo los beneficios, se establece un plan hasta lograr un peso saludable, deseado y no un peso “ideal”,  de los de revistas de modelos famélicas, inalcanzable e innecesario desde el punto de vista de salud.

A esta alturas el paciente y su familia ya deben estar educados para continuar un autocuidado.

 

2. MANEJO DE GRUPO DE LA OBESIDAD: UN ENFOQUE ADECUADO

Hay problemas comunes a los obesos que ameritan una estrategia de manejo de grupo, institucional.

Aquí nace la importancia de los grupos interdisciplinarios en el manejo del paciente obeso sin menoscabo del fundamento que es el manejo individual. Estos grupos deben tener nutricionista, terapista física, educador físico, profesores de cocina saludable, enfermeras y todo un equipo de médicos de diversas especialidades disponibles para el manejo de las patologías asociadas.

Se debe disponer de un sitio para actividad física donde haya superficies blandas como un parque y se combine con actividades recreativas como paseos, baile y otras que animen a crear identidad y espíritu de grupo.

El papel educativo de estos equipos es vital. Educar practicando. No solo predicando. La mayor credibilidad se obtiene cuando los educandos  hacen lo que  ven en sus educadores. ¿Cómo puede alguien que fuma dar charlas sobre dejar de fumar?

Variedad de alimentos. Un aspecto que aducen las personas cuando cambian de hábitos alimenticios es que se aburren de comer lo mismo. Tenemos todas las frutas que queramos y no comemos frutas. Toda clase de verduras, carnes, leguminosas y alimentos de todo tipo pues Colombia es el país mas privilegiado en variedad de alimentos y preferimos los procesados, con conservantes, preservantes, colorantes y en empaques, que fuera de tóxicos, tienen comprobado efecto como disruptores endocrinos. Y otra disculpa que se aduce es el costo. Es mas barato comer sano que lo que se gasta en comer lo habitual. Son mas caros dos pandebonos con gaseosa que un banano.

Talleres de cocina. Este es un aspecto que se ha despreciado mucho en el manejo de grupo. Es sorprendente la gran cantidad de personas que saben cocinar, hombres y mujeres con sazón y que pueden aportar recetas saludables, de bajas calorías, útiles para animar a las personas a comer sano y delicioso

con esa abundante variedad de la que disponemos en nuestro medio.

El manejo individual aunado a este enfoque grupal obtiene los mejores resultados a largo plazo.

 

3. MANEJO PREVENTIVO DE LA OBESIDAD

Por lo difícil que representa el manejo de la obesidad, la mejor estrategia es prevenirla. Esto se logra solo si desde la mas tierna infancia se establece una alimentación saludable acompañada de ejercicio. Los niños se están malnutriendo con tanta comida rápida, procesada, de alto contenido calórico y pobre contenido nutricional. Junto a esto, la televisión, los juegos de video, y la adicción a los computadores y teléfonos celulares está levantando una niñez inmóvil, pasiva y sedentaria. Se le da mas importancia a unas olimpíadas matemáticas que a unas deportivas. No nos quejemos de que la progresión de la obesidad infantil ya alarma a todos los países del mundo incluido el nuestro.

La estrategia aplicada en países como Canadá y ciudades como Nueva York ya revelan la bondad de estas medidas. Parques iluminados con áreas amplias de ejercicio, ciclorutas seguras de varios quilómetros de extensión, canchas de básquet, volibol, futbol, rumba al aire libre, en ambiente de vegetación descontaminante, animan al ejercicio rutinario. Y los niños se adaptan a esto y lo involucran a su vida diaria.

La alimentación en las escuelas involucra barras de ensaladas y frutas lo que ha animado a los niños a volverlas habituales y ya muestra impacto con la disminución de la obesidad infantil. La disminución en el tamaño de las bebidas gaseosas, la obligación de los restaurantes de comida rápida a poner las calorías de una hamburguesa o un perro caliente, o una porción de papas son medidas que ya impactan la disminución de la obesidad.

Los alimentos empacados tienen información sobre los componentes como contenido de sal, proteínas, grasas saturadas y contenido calórico total.

En cambio desanima salir a montar en bicicleta cuando se corre el riesgo de ser atropellado o ser asaltado. O consumir una comida rápida sin ninguna información de lo que se está comiendo.

Los niños son utilizados en nuestro medio para inducirlos a comer todo tipo de alimentos hipercalóricos, con alto contenido de grasas saturadas y dañinos en propagandas de televisión, letreros, cines y restaurantes de comida rápida donde en algunos además como premio les dan figuritas alusivas a los muñecos de moda.

En las escuelas el deporte poco importa. Se debe enseñar practicas sanas de alimentación y promoción de la salud y de los deportes. Lo anterior ha demostrado como los niños van luego a sus casas a sorprender y enseñar a sus padres y demás adultos en los llamados “hábitos de vida saludables”.

 

PAPEL DE LOS MÉDICOS Y LAS ASOCIACIONES CIENTÍFICAS

El importante papel de los médicos se ha perdido pues es poco lo que hablan con el paciente. El sistema de salud con su desprecio por la promoción y prevención de la salud no favorece en nada la educación del paciente. La “eficiencia” consiste en una consulta rápida, superficial y precaria, sin compromiso, sin  seguimiento. Todo lo contrario a los postulados de la buena práctica. El médico debe ser un educador. En enfermedades crónicas como la obesidad solo la comunicación y la enseñanza garantizan el éxito terapéutico.

Las asociaciones científicas por su lado deben hacer campañas permanentes de promoción de hábitos de vida saludables sin afán protagónico de sus líderes ni realización de acciones aisladas anuales que poco efecto producen sobre la comunidad. Así mismo deben evitar ser partícipes de promocionar o avalar productos comerciales de dudosa procedencia o que puedan incluso conllevar riesgos a la salud.

Deben por el contrario advertir sobre riesgos de mesoterapias, sueros, menjurjes, enemas, aplicativos, geles, batidos, balines, fastidiosos laxantes, alfileres, aros, pendientes, dietas peligrosas y tantas pastas ofrecidas por los famosos “gurús” de la obesidad.

Por último insisto también en que el uso de la hormona tiroidea para tratar obesidad no tiene ninguna indicación, no se debe formular, se debe condenar esta práctica y solo debe ser recetada para pacientes que padezcan hipotiroidismo.

Dr. HÉCTOR MARIO RENGIFO C.
ENDOCRINÓLOGO

Twitter @RengifoMD

2 comentarios en “La obesidad: de lo estético a lo ético

  1. Dr rengifo, que bueno volverlo a tener con estos temas tan importantes como de gran interes para nuestra practica profesional, muchas gracias

Preguntas sobre esta entrega

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s