Cáncer de tiroides: breve guia

REl cáncer de tiroides es frecuente y su diagnóstico está en aumento principalmente la variedad papilar que responde por el 85% a 90% de todos los cánceres de esta glándula. Este tipo de cáncer tiene un excelente pronóstico y mas del 95% de los pacientes diagnosticados y tratados adecuadamente tienen una sobrevida que supera los 25 años después del tratamiento. Esto quiere decir que la mortalidad por este tipo de cáncer es muy baja.

La ecografía tiroidea (también conocida como ultrasonido tiroideo) ha sido tal vez el mayor avance para su detección en los últimos 30 años. La mayor resolución de los equipos, la facilidad del método y el bajo costo, ha aumentado la sensibilidad y especificidad para tipificar los nódulos e incluso establecer clasificación de ellos según características ecográficas que sugieren que sean benignos o malignos . Así mismo la citología aspirativa, actualmente realizada con guía ecográfica, permite puncionar el nódulo o los nódulos con gran precisión e incluso dentro de un nódulo las áreas más sospechosas, lo que ha permitido detectar cánceres desde muy pequeños, menores a un centímetro y llamados microcarcinomas, hasta los de mayor tamaño de los cuales los más usuales están entre uno y tres centímetros y en algunos casos mayores y con metástasis a los ganglios linfáticos en la región de cuello, próximos a la tiroides. Aún en casos excepcionales, se presentan con metástasis a distancia, como por ejemplo pulmones o huesos.

Si bien el cáncer de tiroides se puede presentar a cualquier edad, las épocas usuales de presentación están entre los treinta y los cincuenta años. Se puede presentar en niños en edad puberal y en aquellos niños expuestos a radiaciones de cabeza y cuello o los que fueron contaminados con radioactividad excesiva por la explosión de la planta nuclear de Chernóbil en 1986 y la posible aparición en un futuro cercano de cáncer de tiroides en los niños contaminados con altos niveles de radiación de la planta nuclear de Fukushima en el desastre de 2011. Como todas las enfermedades de tiroides, también el cáncer es mas frecuente en mujeres en proporción de 4 a 1.

NÓDULOS TIROIDEOS

La definición de nódulo según la Asociación Americana de Tiroides en las últimas guías de cáncer de tiroides, define nódulo tiroideo como: “una lesión dentro de tiroides que es radiológicamente distinta del parénquima tiroideo que la rodea”. Luego sigue: “algunas lesiones palpables pueden no corresponder a anormalidades radiológicas distintas. Tales anormalidades no cumplen la estricta definición de nódulos tiroideos”.

Como autor del presente artículo no comparto esta definición. Desanima a los clínicos a una historia clínica adecuada, a valorar factores de riesgo y a examinar cuello. De hecho, muchos pacientes consultan porque notan ellos o un familiar una masa en área de tiroides, que al efectuar examen físico corresponde exactamente a nódulo de tiroides. Otro grupo importante son detectados por un acucioso examen físico por el clínico que ve al enfermo. La definición por solo radiología implica que para establecer presencia de nódulo se debe tener antes un método radiológico, ultrasonido u otro. No es la secuencia lógica, ni es la aplicación del método científico. Que se deba comprobar luego por ecografía es válido, pero la definición implica la sospecha clínica previa. Con un examen físico de tiroides bien realizado se detectan nódulos mayores de un centímetro en la gran mayoría de los casos. En mi práctica veo con mucha frecuencia que los pacientes me refieren que no les examinaron el cuello en el examen físico. Quiero animar a los médicos de todas las especialidades que lo hagan. El cuello puede ser muy rico en hallazgos que nos ayuden a un diagnóstico mejor en muchas patologías médicas

Los nódulos tiroideos (NT) son frecuentes. Se considera que por palpación puede haber 6% de mujeres y 1% de hombres, en quienes se detecte NT. La experiencia en palpación de cuello puede aumentar el diagnóstico por examen físico. Por ecografía se encuentra una frecuencia mucho mayor y también pueden ser un hallazgo incidental en la búsqueda de otras patologías en cuello por métodos diagnósticos de imágenes o cirugías no relacionadas a tiroides. Es el llamado incidentaloma tiroideo. El 55% de mujeres y el 32% de hombres tendrán uno o más nódulos tiroideos detectados por ecografía. En autopsia la frecuencia puede llegar a 60% o más. Pueden aparecer a cualquier edad, pero su mayor frecuencia está después de los 40 años. Su aparición antes de los 18 años o después de los 70 años, nos debe llamar la atención y ser una alerta para su estudio cuidadoso por la posibilidad de cáncer de tiroides.

La importancia de la identificación de NT está en relación a definir si son benignos o malignos. El cáncer tiroideo es la neoplasia más común del sistema endocrino y como dijimos de mejor pronóstico a largo plazo. De ahí la importancia de su detección temprana y manejo adecuado. También es importante valorar funcionalidad del nódulo, principalmente si es hiperfuncionante (exceso de función).

Carcinoma papilar de tiroides (CPT) y carcinoma folicular de tiroides (CFT), son neoplasias de las células foliculares, llamados colectivamente carcinoma diferenciado de tiroides (DTC). Hay subtipos de cánceres papilares, con hechos histológicos característicos y variantes foliculares típicas. Nos referiremos colectivamente como cáncer diferenciado de tiroides y al papilar (CPT), más específicamente, por ser el más frecuente.

INCIDENTALOMAS TIROIDEOS

Hay varias definiciones para incidentaloma. La más adecuada es la que define incidentaloma como toda lesión tiroidea asintomática, no sospechada, que es descubierta en un estudio por imágenes o por una cirugía no relacionada con la glándula tiroides. La frecuencia con que se observan incidentalomas aumentará en el futuro en relación al mayor uso de medios diagnósticos. Por ejemplo un eco Doppler de vasos del cuello, escanografía de cuello o resonancia magnética y más recientemente el uso de la tomografía por emisión de positrones (PET).

Según el tipo de examen los hallazgos de nódulos incidentales de tiroides se distribuyen así:

  • POR ECOGRAFÍA
  • 55% de mujeres y 32% de hombres

tendrán uno o más nódulos tiroideos detectables (HASTA 67%)

  • 16% por escanografía de cuello
  • 4% por exploración de ecografía de Carótidas
  • 2%-2.3% por PET (Tomografía por Emisión de Positrones).
  • > 60% como hallazgo post-morten

CIRUGÍA:

Respecto a cirugía de cuello no relacionada a tiroides la frecuencia de hallazgos de nódulos se debe a:

  • Cirugía de paratiroides
  • Endarterectomía Carotídea
  • Cirugía columna cervical
  • Exploración por Trauma
  • Cirugía esofágica

Por lo anterior se ve que es un hallazgo frecuente. Como todos los procedimientos diagnósticos descritos se hacen más, es posible que cada vez nos enfrentemos a un número mayor de incidentalomas tiroideos.

FACTORES DE RIESGO PARA CÁNCER DE TIROIDES

Insulino-resistencia: o mejor hiperinsulinemia es factor de riesgo, pues la insulina y los factores de crecimiento similares a insulina (IGF), también estimulan el crecimiento de las células foliculares de tiroides, de manera similar a como lo hace la hormona estimulante de tiroides (TSH). Se ha observado una mayor incidencia de carcinoma papilar de tiroides en pacientes con resistencia a insulina como son los que tienen obesidad, triglicéridos altos, ácido úrico alto, hipertensión arterial y diabetes mellitus tipo 2. Un estímulo prolongado de la tiroides por insulina puede provocar crecimiento nodular y favorecer la formación de carcinoma de tiroides.

Radiaciones ionizantes: Dos ejemplos nos muestran su importancia. La tragedia de Chernóbil en la antigua Unión Soviética en 1986, que ha mostrado como ha aumentado la frecuencia de cáncer papilar de tiroides en niños y adultos jóvenes en áreas comprometidas, después de la tremenda contaminación radiactiva que se produjo tras la explosión de un reactor nuclear. También se ha visto el aumento en otros tipos de cánceres. El reciente desastre nuclear de Fukushima en 2011, un accidente nuclear de dimensiones tal vez peores que las de Chernóbil, es posible que represente un aumento mayor de cáncer de tiroides no solo a nivel de Japón sino a nivel mundial. A pesar de los esfuerzos de las autoridades japonesas por minimizar las consecuencias del accidente, similar a como lo hicieron las autoridades soviéticas en 1986, sabemos que hay altos niveles de contaminación ambiental posteriores a la tragedia por el esparcimiento en el aire y en el mar de miles de toneladas de yodo radiactivo y otras sustancias radiactivas altamente letales. Aún ahora se sigue contaminando con agua radiactiva el Océano Pacífico y por ende todos los océanos.

Genes: hay genes que aparecen con frecuencia en cáncer papilar de tiroides y están involucrados en su génesis. De importancia la mutación del gene llamado BRAF, presente en 50% de pacientes con cáncer papilar y el RET el cual se presenta en el 30% de ellos. En estudios especiales dentro de la citología aspirativa es posible identificar estas alteraciones en genes, lo que es una ayuda diagnóstica y brinda mejoría para el enfoque terapéutico. No está disponible todavía en nuestro medio.

Disruptores tiroideos: se conoce como disruptores endocrinos sustancias que pueden afectar la función o estructura de glándulas endocrinas. En el caso de tiroides se han encontrado alrededor de 1500 productos que alteran la tiroides. De estos disruptores presentes en plásticos, materiales de computadores, cigarrillo, fertilizantes, plaguicidas y en muchas sustancias de uso cotidiano como los cosméticos, se destacan el cigarrillo, el exceso de soya, el triclosan, el perclorato, el litio, los bifenilos policlorados, los falatos, las dioxinas. Ante la exposición permanente a la que estamos expuestos por baterías, aires acondicionados, computadores, conservantes de alimentos, empaques, el agua, el aire que respiramos, es posible que aumente la frecuencia de NT y de cáncer de tiroides.

Edad: Los nódulos son poco frecuentes en la infancia y adolescencia, pero a estas edades se asocian mas con malignidad, su incidencia va aumentando y a mayor edad hay mayor frecuencia de NT y cáncer.

Sexo: las mujeres presentan NT con una frecuencia de 6 a 7 a 1 respecto a los hombres, pero la presencia en hombres aumenta la sospecha de malignidad. Ya vimos que el cáncer es más común en mujeres por la misma causa.

Historia Familiar: hay tendencia familiar a enfermedad nodular y a ciertos tipos de cáncer, como el papilar y el medular de tiroides.

Tabaquismo: El fumar se asocia a mayor cáncer de tiroides debido a las sustancias cancerígenas del cigarrillo que también pueden afectar la tiroides.

CUADRO CLÍNICO

El nódulo tiroideo lo encuentra generalmente el mismo paciente o un familiar quien nota masa en territorio de tiroides o es un hallazgo incidental. En la mayoría de los pacientes se presenta como un abultamiento indoloro. Es entonces difícil saber tiempo de evolución pues para cuando ya se nota la masa, usualmente ha pasado un tiempo considerable. En casos de tiroiditis subaguda puede presentarse dolor moderado o severo en cuello, que inicia en área de tiroides y se irradia a todo el cuello. Otro grupo de nódulos son encontrados en el examen físico por el médico. El hallazgo de NT está en relación a lo acucioso que sea el examen físico y a la experiencia del examinador. Es necesario reiterar que siempre se debe examinar cuello, área de tiroides y ganglios linfáticos. Omitir el examen de este sitio puede representar el retardo en el diagnóstico de un cáncer.

Importante en el interrogatorio saber si el paciente ha recibido en el pasado tratamiento con medicamentos que puedan afectar anatomía o función de tiroides, especialmente antitiroideos, hormona tiroidea, radiaciones en cuello, exposición a disruptores tiroideos, cirugías previas. Hay pacientes que han sido operados de tiroides pero no tienen conocimiento del tipo de cirugía, la causa por la cual fueron operados, ni de extensión de la misma. Un aspecto importante es saber si hay disfonía, historia familiar de NT, disnea en posición supina y apnea del sueño. En el examen al palpar tiroides si hay delimitación del nódulo y si está o no fijo a tejidos vecinos. Igualmente explorar el cuello para detectar otras anormalidades como crecimiento de ganglios linfáticos. Otro aspecto importante es saber si hay autoinmunidad tiroidea u otras enfermedades autoinmunes en historia personal o familiar. Pacientes con tiroiditis autoinmunes pueden presentar variedad de bocio de apariencia nodular a la palpación, por la distorsión que produce la agresión a tiroides de anticuerpos y células inmunes. Ocasionalmente encontramos bocios gigantes, multinodulares, pero con la yodación de la sal es cada vez menos frecuente (Figura 1).

FIGURA 1. Bocio multinodular gigante que distorsiona toda la anatomía de superficie del cuello.

FIGURA 1. Bocio multinodular gigante que distorsiona toda la anatomía de superficie del cuello.

La mayoría de pacientes con NT tiene función tiroidea normal. Hay dos situaciones en que se presenta disfunción de tiroides. La primera es la que acompaña el llamado bocio nodular tóxico, donde se presenta uno o más nódulos, el dominante se vuelve autónomo, es decir que produce hormona tiroidea independiente del eje hipotálamo hipófisis tiroideo y cuando la autonomía es suficiente se produce hipertiroidismo con todos los síntomas y signos descritos anteriormente, excepto que no hay oftalmopatía ya que no es de origen autoinmune.

La segunda situación es el hipotiroidismo que acompaña a la tiroiditis autoinmune, con variedad nodular, en la que se pueden observar uno o varios nódulos.

DIAGNÓSTICO DE CÁNCER DE TIROIDES

El paciente con nódulo tiroideo generalmente se presenta por el hallazgo descrito o por un incidentaloma tiroideo. Debe estudiarse para diferenciar entre un carcinoma de tiroides o una patología benigna de tiroides, llamada colectivamente adenoma de tiroides. La mayoría de NT son benignos, solo un pequeño porcentaje son malignos; no obstante, debido al buen pronóstico que tiene el carcinoma papilar de tiroides, el diagnóstico temprano y preciso hace que sea tratado a tiempo, con gran disminución de la morbi-mortalidad.

TSH. Este examen es fundamental en el tamizaje de NT. Si el TSH es alto, se solicita anticuerpos antitiroideos para documentar patología autoinmune. Se ha encontrado relación entre TSH elevado por largo tiempo y cáncer de tiroides. Si hay hipotiroidismo el paciente, según lo visto en fascículos anteriores, debe ser tratado ya que TSH estimula también el crecimiento de NT. Si en el estudio el paciente con TSH alto resulta con cáncer tiroideo, debe tratarse para que idealmente llegue eutiroideo a la cirugía.

Si el TSH está suprimido, se está ante la presencia de hipertiroidismo. Se solicita T4 libre y en estos pacientes es de utilidad la gamagrafía de tiroides para detectar el nódulo autónomo dominante y tratar con yodo 131 preferencialmente o nodulectomía.

Ecografía de tiroides (Ultrasonido tiroideo). Este es el examen más importante en la actualidad para la valoración de NT. Todo paciente con sospecha de NT por clínica o por hallazgo incidental, debe ser evaluado con Ecografía. Es la herramienta más útil para el diagnóstico y con los parámetros existentes hoy en día puede con alto grado de sensibilidad y especificidad sugerir si se trata de patología benigna o maligna y así mismo definir que pacientes deben ser evaluados por citología aspirativa o se pueden observar.

La ecografía de tiroides (ET), se realiza en el consultorio y cada día más endocrinólogos se están entrenando en este campo. Tiene ventajas como su menor costo, no necesita suspender medicamentos si los está tomando, detecta nódulos menores de 1 cm, no es invasivo y es un procedimiento sencillo, rápido e indoloro. Se requiere un equipo de alta resolución que tenga Doppler color y use transductor linear. Es un examen dependiente del operador, de ahí que se requiere experiencia y sutileza para un diagnóstico preciso.

En realidad se llama de tiroides, pero no será completa si no se explora todo el cuello. Se debe valorar si hay presencia de ganglios detectables por este método y la relación de tiroides con estructuras vecinas como vasos de cuello, músculos cervicales y otras estructuras de cuello. Tiene limitación en los muy pocos casos de nódulos gigantes que se dirigen en sentido posterior o caudal, ya que no tiene penetración para región retro-traqueal o mediastinal.

Hay varias características que se han sistematizado para evaluación objetiva de NT que los hacen sugestivos de ser o no cáncer de tiroides. Es más relevante el que haya varias de estas características juntas a una sola.

Tamaño del NT: En algunos estudios se ha mostrado que el tamaño del nódulo se asocia a malignidad en 20% de los casos y a citologías aspirativas con falsos negativos en 30%. En un estudio de 223 pacientes consecutivos en quienes la presencia de una masa en tiroides mayor de 4 cm., fue considerada un factor de riesgo independiente para efectuar tiroidectomía, se encontró cáncer de tiroides en 26%. Los pacientes que tenían masa mayor de 4 cm. y tenía citología previa benigna, el 13% presentaban cáncer significativo. No siempre el nódulo de mayor tamaño es el portador de carcinoma. En otro estudio reciente de 3013 pacientes, de los cuales 127 tenían nódulos mayores de 4 cm no se encontró falsos negativos ni mayor tendencia a malignidad. No es entonces considerado el tamaño del nódulo un factor de riesgo independiente.

Forma del nódulo: Los nódulos ovalados con un diámetro antero-posterior menor al diámetro transverso son menos susceptibles de ser cáncer. El nódulo mas sospechoso es el redondo o con diámetro antero-posterior mayor a trasverso.

Ecogenicidad: Nódulos hipoecogénicos son más sospechosos que los isoecogénicos o hiperecogénicos.

Halo: La ausencia de un halo que rodee el nódulo es señal de sospecha y su presencia se asocia a nódulos benignos.

Contornos del nódulo: Los contornos mal definidos, irregulares se asocian a patología maligna.

Estructura: los nódulos sólidos son más sospechosos que los quísticos. No obstante los nódulos complejos mixtos con componente quístico y sólido son sospechosos. Entre mayor sea el componente quístico, menos posibilidad de malignidad. Los quistes puros, son generalmente benignos.

Calcificaciones: La presencia de microcalcificaciones en el nódulo lo hace sospechoso de malignidad. Calcificaciones gruesas no.

Vascularidad: Los nódulos malignos son generalmente hipervasculares, es decir tiene una circulación aumentada principalmente dentro del nódulo.

Basados en estos parámetros se procederá al siguiente paso, según el grado de sospecha que es la citología aspirativa de tiroides.

A continuación se muestran cuatro ecografías de pacientes con nódulos tiroideos, de la experiencia del autor que sirven de ejemplo de características de nódulos tiroideos y de su correlación con citología aspirativa.

Figura 2. Paciente de 70 años, hombre, con nódulo tiroideo ovalado, de borde bien definidos, isoecogénico, no vascularizado. La citología aspirativa fue negativa, correspondiendo a un nódulo benigno.

Figura 2. Paciente de 70 años, hombre, con nódulo tiroideo ovalado, de borde bien definidos, isoecogénico, no vascularizado. La citología aspirativa fue negativa, correspondiendo a un nódulo benigno.

Figura 3. Paciente de 57 años, mujer con hipotiroidismo y nódulo palpable. Presenta nódulo hipoecogénico, de bordes irregulares, de crecimiento antero-posterior mayor que transverso, sin halo. Citología: carcinoma papilar de tiroides

Figura 3. Paciente de 57 años, mujer con hipotiroidismo y nódulo palpable. Presenta nódulo hipoecogénico, de bordes irregulares, de crecimiento antero-posterior mayor que transverso, sin halo. Citología: carcinoma papilar de tiroides

 

Figura 4. Paciente de 71 años, mujer, con nódulo grande, vascularizado, con cúmulo de calcificaciones en su interior. Citología mostró carcinoma medular de tiroides.

Figura 4. Paciente de 71 años, mujer, con nódulo grande, vascularizado, con cúmulo de calcificaciones en su interior. Citología mostró carcinoma medular de tiroides.

Figura 5. Paciente de 51 años, hombre, con hallazgo incidental de nódulo pequeño, irregular, hipoecogénico de bordes mal definidos, hipervascular. Citología aspirativa mostró carcinoma papilar. Cirugía de tiroidectomía: carcinoma papilar de tiroides, bilateral.

Figura 5. Paciente de 51 años, hombre, con hallazgo incidental de nódulo pequeño, irregular, hipoecogénico de bordes mal definidos, hipervascular. Citología aspirativa mostró carcinoma papilar. Cirugía de tiroidectomía: carcinoma papilar de tiroides, bilateral.

Citología Aspirativa de tiroides con Aguja Fina.

Una vez efectuada la ecografía la citología aspirativa es el método de elección para estudio del NT. Este examen ha mejorado en su precisión diagnóstica a raíz de que se hace actualmente bajo guía ecografía. En realidad no se justifica hoy en día efectuar citología sin ecografía. La guía ecográfica permite ir al nódulo o los nódulos sospechosos y dentro de estos ir a áreas de interés específicas que pueden ser sugestivas de carcinoma. La guía ecográfica disminuye aún más los mínimos riesgos que el procedimiento implica. En un nódulo mixto, con componente sólido y quístico permite identificar las partes sólidas y hacia ellas dirigir la aguja. En algunos centros disponen del estudio adicional del material de aspirado para realizar estudios genéticos, identificando oncogenes que hacen el diagnóstico citológico más preciso.

La citología aspirativa debe ser realizada por médicos endocrinólogos o radiólogos entrenados en este procedimiento, que si bien es sencillo, requiere experticia para llegar a los sitios especificados.

Para la citología aspirativa se hacen varias punciones por cada nódulo y se hacen múltiples extendidos. Es lógico que el patólogo también debe tener experiencia en cáncer de tiroides, lo que mejora el resultado final del estudio.

La citología aspirativa se reporta universalmente por las llamadas Categorías del Sistema Bethesda:

  1. No diagnóstica/No satisfactoria la muestra. Repetir Citología
  2. Benigno: seguimiento clínico y ecográfico (riesgo de malignidad 0%-3%)
  3. Atipia o lesión folicular de significancia indeterminada (riesgo de malignidad 5%-15%). Repetir Citología
  4. Neoplasia Folicular o sospechosa de neoplasia (riesgo de malignidad 15%-30%)
  5. sospechosa de malignidad (riesgo de malignidad 60-75%)
  6. Maligna (riesgo de malignidad 97%-99%)

Según el resultado se procederá para un manejo adecuado que puede ser observar el nódulo, efectuar lobectomía, cirugía con biopsia por congelación o tiroidectomía total con o sin terapia con yodo 131.

Otros exámenes. La solicitud de otro tipo de exámenes como Escanografía de cuello, resonancia nuclear magnética, PET, dependerá de la extensión del NT, el grado de compromiso de estructuras vecinas y la presencia de síntomas y signos compresivos.

La gamagrafía de tiroides se reserva para los pacientes con NT que presenten TSH suprimido.

Calcitonina sérica se solicita en casos de sospecha de carcinoma medular de tiroides, principalmente en aquellos casos con historia familiar o con NT como parte de neoplasia endocrina múltiple.

Calcio y PTH si hay sospecha de hiperparatiroidismo primario.

TRATAMIENTO

Si bien hay consenso general sobre el manejo del cáncer, aún hay áreas de discusión y polémica, principalmente en el manejo del llamado microcarcinoma, en la extensión de la cirugía y el tratamiento complementario con yodo 131. Hay todavía áreas de incerteza. Muchas serán resueltas en el futuro y otras continuarán en estudio. Los métodos de tratamiento dependen entonces de la clasificación que se haga del tipo de nódulo preoperatorio, respecto a tamaño, característica ecográficas, citológicas, edad del paciente, comorbilidades y riesgos adicionales. El tratamiento de elección es la cirugía. Una vez operado el paciente se puede reclasificar y de acuerdo a esto se tomarán decisiones adicionales como si necesita yodo 131 o se deja bajo terapia con dosis supresivas que explicaremos al final de que se trata. Esto se hace basado en tamaño del cáncer, su extensión y diseminación y la presencia o no de metástasis locales o a distancia. El manejo es multidisciplinario e involucra al endocrinólogo, con otras especialidades como cirugía de cabeza y cuello, cirugía endocrina, oncología, patología, otorrinolaringología, radiología, medicina nuclear.

En términos generales se dan las siguientes pautas:

  • Si el nódulo es benigno, se puede observar en tiempo prudencial clínicamente y por ecografía.
  • Si el nódulo es maligno y mide más de un centímetro se debe efectuar tiroidectomía total y si hay compromiso ganglionar o metástasis o es multicéntrico o tiene compromiso vascular se debe efectuar ablación con yodo 131. (Ver artículo Guía completa de yodo 131 en cáncer de tiroides, publicada en esta misma página recientemente).
  • Si el nódulo mide menos de 1 cm., la lobectomía puede ser suficiente.
  • Si el nódulo es sospechoso se debe operar y efectuar biopsia por congelación para proceder según resultado a nodulectomía, lobectomía o tiroidectomía total
  • Si el nódulo es indeterminado se puede repetir citología en un plazo de tres a seis meses, bajo guía ecográfica y definir conducta según resultado.
  • El seguimiento y la decisión de terapias complementarias o extensión de la cirugía debe ser producto del manejo del equipo multidisciplinario.

TERAPIA SUPRESIVA EN CÁNCER PAPILAR DE TIROIDES

La mayoría de pacientes requieren después de cirugía y terapia con yodo, si ha sido necesaria esta última, recibir hormona tiroidea a dosis llamadas “supresivas”. A diferencia de los pacientes con hipotiroidismo que reciben dosis de reposición, las dosis supresivas son mayores a las usuales pues el objetivo es mantener el TSH en niveles por debajo de 0.1 UI/ml. En general la supresión es bien tolerada y el paciente estará libre de síntomas molestos. El motivo es debido a que el carcinoma papilar de tiroides es dependiente de TSH y niveles por encima pueden estimular remanentes a crecer. Algunos pacientes tienen efectos de la supresión manifestando síntomas y signos de hipertiroidismo iatrogénico. Se le debe explicar al paciente y si es necesario adicionar betabloqueadores, ya que la supresión se debe mantener por un lapso de uno a cinco años según el compromiso del cáncer .

Finalmente quiero enfatizar que debemos siempre tener en cuenta que si bien el cáncer de tiroides tiene buen pronóstico, no por esto deja de causar gran aprehensión en el paciente y su familia. Es nuestro deber informar y explicar en detalle a nuestros pacientes de cada paso que se ve dando en el enfoque diagnóstico y terapéutico e involucrar al paciente y su familia en las decisiones que se tomen y en las recomendaciones, según los más altos estándares del cuidado médico integral.

Dr. HÉCTOR MARIO RENGIFO C.
ENDOCRINÓLOGO

Twitter @RengifoMD

6 comentarios en “Cáncer de tiroides: breve guia

  1. Hola buenas noches Dr. Tengo una situación de strees muy grande porque hace dos años me detectaron un quiste en mi lóbulo derecho de la tiroides ahora dos años después me detectaros tres quistes y un nodulo en el mismo lado derecho. tengo 23 años y me han enviado a tres especialistas y la proxima semana me haran una biopsia. eso puede ser malo?

  2. Dr Rengifo, excelente artículo muy completo y detallado, muchas gracias por la valiosa información que esclarece muchas dudas, soy pcte de 30 años operada de carcinoma papilar y tuve una recuperación muy lenta y con sintomatologia intolerable por efectos del yodo e hipotiroidismo. Quisiera saber que riesgos existen si me quisiera embarazar, respecto a la hormona tomo 150mg de T4 y en general el proceso de gestación. Mil gracias.. saludos cordiales

  3. Dr. Héctor R. Buenas noches. Soy Renta C. Tengo 42 años casada con dos hijas de 9 y 7 años. Desde hace 22 años diagnosticada Hipotiroidea y en supuesto tratamientos de Levotiroxina Sódica. En mi juventud fui atendida en el hospital de PEMEX. Sin ningún problema después canalizada al Seguro social y es aquí en donde siento que no me han dado una dosis adecuada actualmente tomo 150mmgramos en ayunas. Mi pregunta es tengo posibilidades de desarrollar cáncer de Tiroides? En mi familia hay antecedentes de Cáncer. Gracias. Saludos.

Preguntas sobre esta entrega

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s