La menopausia no es una enfermedad: guía para disfrutar una valiosa etapa de vida

TT Menopausia - AbanicoCon el aumento de la esperanza de vida —que es mayor a 75 años para las mujeres de hoy y rápidamente está creciendo hacia los 80 años— una mujer pasa una tercera parte de su vida en lo que llamamos menopausia. La menopausia es una etapa fisiológica de transición en la vida de la mujer donde ocurren cambios que indudablemente modifican su vida. Pero, por qué causa tanta aprehensión y temor al futuro? La mujer lo considera como si “se partiera la vida en dos, en un antes de y después de…”.

Muchas mujeres que entran en esta etapa manifiestan sentimientos de autoestima disminuida, depresión, fragilidad emocional y la sensación de desconexión con su entorno habitual. Es común oír expresiones como:

“Me siento vieja”

“Ya no soy la misma”

“Esto es muy duro”

“Tengo unos fogajes insoportables”

“No sé lo que me espera”

“Me estoy engordando”

“Siento que nadie entiende por lo que estoy pasando”

Estos sentimientos se podrían evitar, o por lo menos mitigar, si la mujeres tuvieran una preparación adecuada y si se les ofreciera información oportuna sobre como enfrentar este pasaje. La confusión que producen los cambios fisiológicos que se relacionan con la menopausia, puede incluso aumentar si se le presta atención a tanta “información” engañosa e imprecisa que se difunde sobre el tema, así como por las tendencias sociales a comercializar todo acontecimiento vital y a volver enfermedad lo que no es.

Esto debe quedar claro para las mujeres: la menopausia no es una enfermedad y por llegar a ella no se está vieja. Hay muchas sociedades donde la menopausia simplemente se interpreta como lo que es: la transición de dejar la vida reproductiva (así como la pubertad representa el paso de la niñez a la vida reproductiva).

El organismo en su sabiduría va dando señales de los cambios que se suceden paulatinamente, desde mucho antes de que ocurra la menopausia, pero muchas veces se hace caso omiso a estos avisos y no se van tomando las medidas preventivas para que esas transformaciones sean tolerables y no causen conflicto personal, de pareja, familiar, laboral o de relaciones interpersonales.

Respecto a la relación con la tiroides, hay también alteraciones más frecuentes durante esta etapa, pero los síntomas son a veces difíciles de interpretar si se trata de patología tiroidea o si corresponde a la menopausia, pues se asemejan o se confunden o se suman.

DEFINICIONES BÁSICAS

MENOPAUSIA: Es la ausencia definitiva de la menstruación por un año. Desde el punto de vista biológico representa la terminación de la etapa reproductiva. Ocurre entre los 45 y 55 años, aproximadamente, con promedio de 50 años.

MENOPAUSIA PREMATURA: Es aquella que ocurre antes de los 45 años. Hay condicionantes de la edad de la menopausia como son tendencia familiar, edad temprana de la primera menstruación (menarca), trastornos hormonales durante la edad reproductiva, enfermedades metabólicas como diabetes mellitus, obesidad, anorexia nervosa, enfermedades autoinmunes, prolactina elevada y medicamentos que alteran la función gonadal.

MENOPAUSIA PRECOZ: Es aquella que ocurre por debajo de los 40 años. Siempre que esto ocurra se debe investigar la causa. Se debe a falla ovárica o alteración del eje hipotálamo-hipófisis-ovario. Algunos ejemplos pueden ser el ataque autoinmune del ovario (anticuerpos anti-ovario) lo que puede dañar su función. Puede haber compromiso autoinmune de la hipófisis, ser causado por medicamentos que afecten los ovarios, radiación, o consecuencia del efecto deletéreo de los llamados disruptores endocrinos o toxinas endocrinas, sobre los que puede informarse aquí.

MENOPAUSIA QUIRÚRGICA: Es aquella que es consecuencia de la extirpación de ovarios por enfermedades como cáncer de ovario o cáncer de mama, u otras patologías benignas que lo comprometan y sea indispensable retirarlos. La menopausia es generalmente más sintomática ya que es abrupta la interrupción de la producción hormonal. Aquí es necesario aclarar que la extirpación del útero, conocida como histerectomía no lleva a menopausia si los ovarios se conservan. Esto se puede entender con el siguiente ejemplo: una mujer de 38 años con sangrados frecuentes a la cual se le encuentra miomas en el útero como causa de sangrado. Se le efectúa histerectomía, pero se dejan los ovarios. La paciente mantiene su función ovárica hasta la edad promedio en que entraría en menopausia, por ejemplo 50 años.

CLIMATERIO: Es la etapa que comprende todo el período desde antes de la menopausia hasta después de establecida. Es un concepto más integral pues define tanto el cese de la menstruación como todos los cambios que suceden en esta época. Se conoce también como perimenopausia. Generalmente esto va precedido por alteraciones del ciclo menstrual meses o años atrás con menstruaciones cada vez más espaciadas y con síntomas asociados como aumento de peso o dificultad para bajar o mantener el peso normal y síntomas transitorios vasomotores como veremos luego. Podemos preferir el término climaterio cuando nos referimos a esta amplia etapa en la vida de la mujer, en la medida en que podría disipar las connotaciones atemorizantes de menopausia.

CAMBIOS HORMONALES EN LA MENOPAUSIA

La vida reproductiva se caracteriza por una producción cíclica, rítmica, mensual, de hormonas que están bajo el control de un eje o circuito conocido como EJE HIPOTÁLAMO-HIPÓFISIS-OVARIO que de manera compleja regula la fertilidad. El hipotálamo y la hipófisis despiertan en la pubertad y maduran los ovarios para prepararlos para la vida reproductiva. El ovario en vida reproductiva produce folículos, óvulos dentro de estos folículos y hormonas —como estrógenos más progesterona y además la hormona anti-mülleriana y la hormona inhibina— todas para mantener el ciclo reproductivo. La hipófisis y el hipotálamo detectan estos cambios ováricos y según la etapa del ciclo aumentan o disminuyen la que se produce en el hipotálamo, conocida como GnRH (Hormona liberadora de gonadotrofinas) que estimula las células llamadas gonadotropos hipofisiarios que producen FSH (Hormona Folículo Estimulante) y LH (hormona Luteinizante), que en conjunto ejercen control para que cada mes se escoja un folículo que contiene un óvulo que será fecundado si ocurre embarazo, pero de no ser así se produce la menstruación y se iniciará un nuevo ciclo. Con la menopausia se interrumpe el ciclo reproductivo. Sin duda ocurren cambios fundamentales en la anatomía y función de los órganos reproductivos, principalmente en ovarios los cuales sufren atrofia dejando de funcionar paulatinamente hasta cesar del todo. En meses o años antes de la menopausia el ovario va dando señales de disminución de su función, se presentan ciclos prolongados, anovulatorios, con ausencia de menstruaciones y finalmente cesa del todo. Se dejan de producir estrógenos, progesterona, inhibina y hormona anti-mülleriana y se elevan progresiva y definitivamente la FSH y LH.

La elevación principalmente de la FSH se utiliza como un marcador de menopausia en pacientes que no tienen útero y se quiere saber si han entrado en esta etapa.

MODIFICACIONES FÍSICAS Y PSÍCOLÓGICAS

El organismo como un todo se modifica en respuesta a esto. Hay modificaciones físicas como tendencia a aumentar de peso, cambio en la estructura corporal con tendencia a acumular grasa en abdomen, resequedad de piel y vaginal, fogajes u oleadas de calor. Así mismo psicológicas, pues pueden presentarse alteraciones del sueño, estado de ánimo, deseos y proyecciones futuras. Somos cuerpo y alma, inseparables y no hay cambios físicos que no impacten nuestros afectos, sentimientos, rendimiento intelectual, nuestra salud mental. Pero si la mujer está preparada para eso el impacto será menor o no se presentará. Vale la pena entonces la introspección, el mirarse hacia el interior ( y obviamente al exterior) y adecuarse a estas sutiles y progresivas modificaciones sin pensar que es “el acabose”, pues no hay tal catástrofe ni desastre.

 SÍNTOMAS DE MENOPAUSIA

¿Se presentan en todas las mujeres?

Quiero enfatizar importantes hallazgos en estudios sobre menopausia y cultura que se han encontrado en sociedades rurales, en orientales y en aquellas donde la mujer adulta mayor es apreciada por su sabiduría y su experiencia de vida y se convierten en consejeras y mentoras de las jóvenes. Primero describiré los síntomas tradicionales conocidos y luego me referiré a la relación con la pertenencia a ciertas etnias o regiones del mundo.

FOGAJES: se conocen como oleadas de calor, hot flashes o flushes y sofocos. Es tal vez el síntoma más molesto y se acompaña de sudor principalmente en cabeza y cuello y a veces con enrojecimiento facial. Varía en frecuencia e intensidad desde mujeres que lo experimentan varias veces al día y “se les empapa la cabeza”, hasta algunas que solo cuando hay situaciones de angustia y otras que nunca los padecen. Durante los episodios la paciente puede presentar sensación de disnea (ahogo) y palpitaciones o taquicardia. Se atribuye a una combinación de la falta de estrógenos con aumento del FSH y modificación en la producción de serotonina en el hipotálamo, lo que provoca alteración en la termo-regulación y el síntoma súbito.

RESEQUEDAD VAGINAL: es frecuente y atribuido a la ausencia de estrógenos.

La mujer siente que la vagina es seca, no lubrica. La vagina, la uretra femenina y la vejiga son sitios bajo el control estrogénico por lo cual se presenta el síntoma.

Hay atrofia vaginal.

DISPAREUNIA: consecuente con la falta de lubricación puede presentarse dolor e incomodidad con las relaciones sexuales, lo que puede provocar que se eviten y causar ciertos conflictos de pareja, en ausencia de apoyo, comprensión y buena comunicación.

INFECCIÓN URINARIA: es frecuente que por todo lo anterior la paciente tenga uretritis y cistitis con urgencia urinaria, orina frecuente y en ocasiones necesite tratamiento medicamentoso.

CAMBIOS DE ESTADO DE ÁNIMO: otro síntoma relevante es el decaimiento, adinamia y la sensación de que “todo va mal”, pudiendo llegar si no hacen correctivos a la depresión. Si la paciente ya está en depresión se hace necesario primero establecer terapias no farmacológicas y si no resultan en mejoría es probable que necesite antidepresivos que deben ser formulados por el especialista. Una consideración especial es la llamada depresión de la tercera edad. Tal manifestación y designación de enfermedad es controvertible, y se debe ser cauteloso en establecer este tipo de diagnóstico. Los avatares de la vida diaria pueden responder a la tristeza que cualquier ser humano puede sentir, hombre o mujer en una etapa en que ocurren con más frecuencia los duelos, enfermedades de familiares, riesgos de otras enfermedades, partida de los hijos y conflictos de todo tipo, que no necesariamente mejoran con medicamentos antidepresivos.

INSOMNIO: es la edad en que más aparece el insomnio y hasta la mitad de las mujeres se pueden quejar de que este síntoma. Si bien es mayor en mujeres no es exclusivo de ellas y en hombres también se presenta por lo cual puede ser más efecto de la edad que de la menopausia en sí. Se puede acompañar de sudores nocturnos y somnolencia matinal.

La depresión tiene un comportamiento similar, es más frecuente en mujeres pero también hay un pico de aparición en esta edad en los hombres.

Hay que ser muy cautelosos con atribuir todos los síntomas a la menopausia pues sobre todo los relacionados al área psicoafectiva tienen relación a que es la edad en que son más frecuentes los duelos, aparecimiento de enfermedades como diabetes, hipertensión, algunos tipos de cáncer, conflictos laborales, angustias, etc.

AUMENTO DE PESO: si bien se puede aumentar un poco de peso esto es debido primero, a la compensación que el organismo hace pues al perder la formación de estrógenos por el ovario, queda como reserva de ellos el tejido graso que como órgano endocrino produce estrona, que si bien no sirve para fines reproductivos si tiene papel como fuente de estrógenos para la mujer en esta etapa y segundo a que hay una baja fisiológica en el metabolismo para que al trabajar más lento se intente prolongar la longevidad.

MENOPAUSIA Y TIROIDES

Las enfermedades de tiroides son más frecuentes en mujeres. A más edad más posibilidad de manifestaciones de enfermedad tiroidea. Se pueden manifestar desde el inicio de la vida reproductiva y continúan hasta la menopausia en que se pueden expresar más las enfermedades autoinmunes por lo tanto mayor incidencia de ellas. Con la edad la tiroides fisiológicamente va mostrando cambios que se presentan en ambos sexos y perdiendo ciertas capacidades como la captación de yodo por la glándula, la síntesis de hormona tiroidea y si bien la TSH permanece dentro de lo normal, puede tender a estar en los límites superiores. Los síntomas de menopausia y de enfermedades de tiroides pueden confundirse o superponerse y a veces es difícil atribuir a la menopausia o la tiroides dichos síntomas.

Por ejemplo si una mujer suda mucho y tiene además palpitaciones y ansiedad e insomnio puede ser debido a la menopausia, pero también puede tratarse de la tiroides y es necesario entonces recurrir a pruebas de laboratorio para descartar hipertiroidismo. Así mismo puede una mujer tener adinamia, astenia, depresión, resequedad de piel, somnolencia y esto puede ser causado por hipotiroidismo. Un porcentaje mayor al 15% de las mujeres puede tener enfermedad tiroidea en menopausia, siendo el hipotiroidismo responsable por la mayoría de ellas.

NÓDULOS TIROIDEOS.

El aparecimiento de nódulos tiroideos o el crecimiento de ellos puede aumentar la frecuencia de detección en la edad perimenopáusica o después. La mayoría de los nódulos son benignos pero por la edad ya que son más frecuentes luego de los 50 años y más aún después de los 60. Una cantidad apreciable de ellos deben ser estudiados por medio de la citología aspirativa con aguja fina ya que pueden deberse a cáncer papilar de tiroides u otro tipo de cáncer de tiroides.

Estos nódulos deben ser evaluados por el endocrinólogo con exámenes clínicos y con ecografía de tiroides (ultrasonido).

 HIPERTIROIDISMO EN LA MENOPAUSIA

Las causas de hipertiroidismo en menopausia son básicamente las mismas y con predominio del Hipertiroidismo por bocio difuso hiperfuncionante o enfermedad de Grave’s. Es enfermedad autoinmune. Esta se caracteriza por bocio (crecimiento de toda la tiroides) acompañado de síntomas como sudoración excesiva, calor, palpitaciones, pérdida de peso, nerviosismo, insomnio, temblor de manos diarrea y sensación de asfixia aún a esfuerzos pequeños. Al examen se encuentra paciente angustiada, taquicardia, reflejos exaltados, temblor de manos, el bocio difuso y puede en muchos casos tener ojos con exoftalmos (como brotados o salidos). Es necesario entonces efectuar pruebas tiroideas y si se comprueba el diagnóstico se debe tratar la paciente.

La segunda causa es el bocio nodular hiperfuncionante, donde el origen del hipertiroidismo es un nódulo que funciona exagerado y produce mucha hormona tiroidea. En esta puede solo haber nódulo al examen y no crecimiento de toda la glándula; además no se presentan cambios oculares.

Como en menopausia se pueden superponer algunos de estos síntomas a veces se hace necesario descartar estos diagnósticos con exámenes de laboratorio y ecografía de tiroides. Debe ser tratado una vez se confirme el diagnóstico por el endocrinólogo

HIPOTIROIDISMO EN MENOPAUSIA

Como hemos visto es la patología más frecuente en mujeres y aumenta aún más su frecuencia en menopausia. También tiene síntomas que pueden confluir o superponerse con los de menopausia por lo cual se puede dificultar el diagnóstico o retardarse. Síntomas asociados como falta de ánimo, pereza, somnolencia diurna, resequedad de piel, uñas quebradizas, mala calidad del cabello y depresión pueden estar presentes. Así mismo se puede presentar dolor y pesadez muscular, calambres y dolor articular lo que puede interpretarse equivocadamente como fibromialgia o artritis.

Las causas de hipotiroidismo pueden ser variadas como ya se ha visto anteriormente pero la más común es la tiroiditis autoinmune o también llamada de Hashimoto. Como las patologías autoinmune se pueden presentar en esta edad es necesario también efectuar valoración con exámenes pertinentes. Como es posible que los niveles de TSH estén en el límite superior o ligeramente por encima de los valores de referencia, en pacientes después de la menopausia

No es suficiente sólo el TSH. Se debe evaluar completamente la estructura y función de la glándula con TSH, T4 libre, anticuerpos antitiroideos y ecografía de tiroides. Si se confirma el diagnóstico se debe iniciar tratamiento por el endocrinólogo ya que mejora ostensiblemente todo el cuadro clínico. Recordemos que el hipotiroidismo bien manejado tiene una excelente evolución y respuesta al tratamiento, mejorando la calidad de vida de la paciente.

MENOPAUSIA, ETNIAS Y CULTURA

La edad de menopausia varía en diferentes etnias. Mujeres blancas entran en menopausia en promedio a los 51 años y las mujeres afroamericanas y latinas un poco más temprano. Mujeres mayas tiene una edad de 40 años a la menopausia y mujeres de tribus australianas como la tribu Hmong entran en menopausia alrededor de los cuarenta y tres años. Las asiáticas en cambio entran en menopausia más tarde que las blancas. Las fumadoras tienen menopausia más temprana que las no fumadoras.

Hemos visto que desde el punto de vista biológico la menopausia debe ser vista como el paso de la fertilidad a la infertilidad o de la ovulación a la anovulación, con los cambios fisiológicos correspondientes.

Desde el punto de vista sociológico es donde se observan grandes diferencias. Mientras para unas mujeres y sociedades a las que pertenecen se mira como una liberación y una ganancia en prestigio y consideración ya que se asocia con sabiduría, respeto y mayor espiritualidad en otras como nuestra sociedad occidental se asocia con menosprecio, deterioro físico, y declive cognitivo. En las primeras se vuelven líderes espirituales; en las nuestras se las desprecia. Esto lleva también a que haya más síntomas en las mujeres occidentales y por tanto se considere una enfermedad y se tienda a dar medicamentos para esta etapa, en muchos casos en forma innecesaria.

Si hay prestigio, manifestaciones sociales de sapiencia, de madurez, de respeto y además de estar en posición de cuidar de los demás y ser consejera, esto hace que se pueda disfrutar de esta etapa de la vida y verla como una ganancia. Y de paso vivir sanamente.

CONCLUSIÓN

La menopausia es una etapa de transición de pasar de la vida reproductiva, a no tenerla más. Pero no es una etapa de destrucción. Por el contrario es de liberación y ganancia y así debe ser vista. No es una enfermedad.

 TENGA EN MENTE ESTAS ONCE RECOMENDACIONES 

  1. La menopausia no es una enfermedad.
  1. Coma bien, sano, con abundantes frutas y verduras.
  1. Beba agua.
  1. Haga deporte. 
  1. Cero estrés.
  1. Si tiene fogaje use abanico, no le de pena.
  1. No se deje atemorizar con información tendenciosa o de interés meramente comercial
  1. Consulte a profesionales que le puedan dar orientación adecuada.
  1. No se automedique.
  1. No hay evidencia de que la menopausia produzca depresión.
  1. Si va a vivir los años dorados en esta etapa de la vida, ¿por qué no vivirlos a plenitud?

 

HÉCTOR MARIO RENGIFO C. 

ENDOCRINÓLOGO

4 comentarios en “La menopausia no es una enfermedad: guía para disfrutar una valiosa etapa de vida

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